Mi camino: Lo que tengo y lo que soy
Esta mañana, mientras terminaba el café, me llegó una idea clara: «Haz lo que puedas con lo que tengas».
Para mí, esto significa una cosa muy práctica: dejar de quejarme por lo que me falta. Aceptar mi realidad de hoy, tal como es. Mi tiempo, mi energía, mi dinero, mi situación. Sin añadir «debería tener más» o «ojalá fuera diferente».
Es como si me hubieran dado un terreno pequeño. En vez de pasar el día suspirando por un campo más grande, decido cuidar bien de éste. Aquí, ahora, es mi espacio real. Cuando lo acepto, la presión desaparece y le doy todo su valor. Sólo queda la tarea concreta: hacer lo que pueda, hoy con lo que tengo.
Pero luego pensé, esto se puede profundizar más. La frase no es sólo «haz lo que puedas con lo que tengas», sino también «haz lo que puedas con lo que eres».
Lo que tengo son mis circunstancias, que cambian.
Lo que soy es mi manera de ser, que es única.
«Lo que soy» es mi paciencia, mi forma de escuchar, mi curiosidad, mi sentido del humor, incluso mis miedos y mis fracasos pasados. Todo eso que he vivido me ha hecho quien soy.
Así que no se trata sólo de usar bien mis herramientas externas (el «tengo»), sino de usar bien mi herramienta más importante: yo misma (el «soy»).
¿Cómo se unen?
1. Primero, miro mi realidad (lo que tengo) y la acepto sin protestar. Este es mi punto de partida.
2. Luego miro hacia dentro (lo que soy) y decido cómo voy a enfrentar esa realidad con mi carácter, mis talentos y mi estilo personal.
Al final, es muy simple:
Aceptar lo que tengo me quita la angustia.
Confiar en lo que soy me quita la envidia y la comparación.
Ya no necesito ser otra persona ni tener otra vida. Mi tarea es vivir esta, con lo que hay y con quien yo soy. Y eso, al final, es más que suficiente.
